18 de abril de 2014

HOY, EL PADRE NUESTRO ABSUELVE

@BeaSanzH

Si bien es cierto que nuestra Semana Santa es conocida fuera por su gran carga artística con tallas de la Escuela de escultura Castellana y su artista Gregorio Fernández o la Escuela Andaluza con Martínez Montañés, también nos conocen en la Europa laica por nuestra costumbre de indultar presos. Pero esto creo que no les hace mucha gracia…
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Retrocedamos, ya que está tanto de moda, al siglo XV. En Castilla reinaba Juan II y más concretamente en el año 1447 instauraba la Ley del Perdón del Viernes Santo de la Cruz, por la que cada año se podría liberar a un solo reo. Como la marca España tiende a engrandecer cada cosa que hace, nosotros en 2012 sacamos de la cárcel a 16 presos y este año, 21.

Pero lo más gracioso de todo esto no es que España, siendo un país no confesional libere por gracia de Dios de la cárcel a tres traficantes de droga, o a acusados por delitos contra la salud pública,  a falsificadores o mentirosos, si no que esto no está recogido en ninguna ley y como todas las cosas en estos años, no va ligado a ninguna ideología. Ambos partidos- unos fieles y otros hipócritas- han seguido esta religiosa costumbre, que no trata de llevar una palmerita a la procesión, o beber limonada, o hincharse a torrijas, si no sacar de la cárcel a una persona que debería estar ahí por algo.

También es cierto que últimamente la frontera entre lo que está bien y lo que está mal cada día está más desdibujada, y si no démonos cuenta de cómo nuestro gobierno -de lo menos transparente e incluso involucrado en asuntos de corrupción- decide indultar a un director del banco Santander por robar 30.000 euros a un cliente, será que eso no es tan grave como otros casos que todavía no tienen condena...

Menos mal que normalmente la historia está de nuestra parte ya que otros historiadores coinciden en que esta costumbre puede venir de Carlos III, y no de Juan II de Castilla. Y realmente esta primera se ajusta más a la realidad. Según esta historia, que recogía la revista digital Tiempo, en 1759 hubo una epidemia en Málaga por la que se suspendieron las procesiones, pero como los presos eran muy majos decidieron pedir permiso para sacar ellos las tallas. Al denegárselo huyeron, dando la casualidad de que más tarde aparecieron llevando la imagen en la que sería la procesión más larga de la ciudad, supongamos que por la cantidad de reos que había, saquen sus propias conclusiones. Al concluir, la epidemia desapareció, los presos volvieron a la cárcel, y Carlos III emocionado promulgó una ley por la que se indultaría a un  preso antes de Semana Santa, y recalco, uno.

Si cambiamos alguna palabra y personajes de la historia relativa a los indultos en época de Carlos III, y nos detenemos en la metáfora, podremos ver un ejemplo que se aproxima mucho a lo que estamos viviendo hoy en día.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese tipo de indultos se hace a presos que han cometido delitos menores, están cumpliendo el tercer grado y a condición de que no vuelvan a delinquir. No tergiversemos todo, que nos encanta.

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