8 de mayo de 2014

GASTOS INNECESARIOS

@BertaPontes

Desde hace unos años estamos acostumbrados a ver cómo se despilfarra el dinero de los ayuntamientos y administraciones públicas en ‘originales’ ideas de nuestros mandamases. Gastar dinero en cosas sin sentido en tiempos de crisis parece una opción normal. Que si un aeropuerto sin viajeros por allí, una gran avenida por aquí. Lo normal, vamos.


Catedral de Valladolid

Hemos visto cómo en Valladolid se planta un chorro de agua en medio del Pisuerga sin mucho sentido para la ciudad y su embellecimiento. Al principio, la Confederación Hidrográfica del Duero se negaba a permitir las obras porque se creía que obstaculizaría la corriente del Pisuerga, pero finalmente y tras presiones del ayuntamiento se instaló. Un poco a un lado del río a la altura de la Cúpula del Milenio se encuentra el chorrito de 15 metros de altura. Inservible para los ciudadanos y molesto para los piragüistas.  Ni si quiera sirve para mirarlo más de 30 segundos porque no es más que eso: un chorro que sale del río. Llama la atención por unos momentos y hace gracia, pero ya. No es nada más que curiosidad lo que este chorro pueda ofrecer a la ciudad.

Lo último ha sido la tontería de la catedral: poner un ascensor en la torre sur que costará alrededor de un millón de euros para no se sabe muy bien qué. Se supone que tendrá un uso turístico para poder visualizar el interior de la torre y que todos podamos acceder a ella pero, claro, si se gastan una millonada en hacerlo tendrán que cobrar cara la entrada para que cotice el proyecto. Necesitarán rentabilizar la obra para que no sea un auténtico fracaso de la construcción. El ayuntamiento se ha comprometido a invertir 610.504'85 y la junta otros 300.000 euros según el convenio de colaboración entre ambos.Y cuando se estropee, ¿qué? ¿Cuando haya que repararlo se tendrá que invertir otra millonada para que quede como nuevo y cobrar la entrada igual o más cara? Hasta ha habido recogida de firmas y concentraciones de ciudadanos en contra del ascensor. Seguro que a los turistas les chifla ver la torre por dentro en vez de su exterior; ver Valladolid desde las alturas en vez de ver lo que tenemos en el suelo: las dos catedrales, los monasterios, palacios, iglesias y demás monumentos que posee nuestra ciudad. Un paseo por cualquier calle del centro histórico dejaría con la boca abierta a cualquiera. Pero no, es mejor ver los tejados de las casas y las cagadas de las palomas que debe albergar la torre.

 
Wikipedia.org
¿En qué piensan cuando se les ocurren estas brillantes ideas? En vez de darle tan duro al coco para tonterías, podían darle para intentar mejorar otras cosas que interesan a más gente que un chorro de agua o un ascensor. Se recorta en materias de primerísima necesidad y se tira el dinero en caprichos y obras sin ton ni son. Solamente hace falta que esos que mandan se den un paseo por la calle para ver cómo están las cosas y, ya de paso, cambiarlas, aunque sea poco a poco.

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