23 de mayo de 2014

LA CARA VISIBLE DE UN PROBLEMA INTERNACIONAL

Berta Pontes / @BertaPontes

En las últimas semanas hemos ido recibiendo una lluvia constante de noticias sobre el secuestro de un grupo de niñas en un colegio al norte de Nigeria a manos de Boko Haram, el grupo terrorista que aterroriza la región nororiental de país africano. Las más de 200 menores llevan desde el pasado mes de abril perdidas en alguna parte del país. Patrullas terrestres, aviones e incluso drones con sensores de calor han sido incapaces hasta ahora de detectar la más mínima pista de la localización del grupo de secuestradores y sus rehenes.

Wikipedia.org
Las primeras informaciones que se supieron sobre este hecho decían que las niñas habían sido raptadas mientras se encontraban en el internado al que acuden para formarse académicamente. Los secuestradores aprovecharon la noche, mientras las menores dormían, para cargarlas en camiones junto con provisiones y combustible. El grupo de radicales islamistas ya había sembrado el pánico días antes en la ciudad de Borno con la colocación de un artefacto explosivo y la consiguiente muerte de varios civiles. También masacraron a más de 70 personas en una estación de autobuses a las afueras de Abuya. 

Boko Haram significa “la educación occidental es pecado” y entre sus objetivos está hacer ver a la sociedad que el lugar de la mujer está en el hogar y no en la calle, y mucho menos en la escuela. El grupo inició sus andanzas en 2002 con el objetivo de propagar la Yihad y crear un estado islámico regido por la sharía. Fue en el año 2009 cuando comenzó sus acciones armadas. Ese mismo año su fundador, Mohamed Yusuf, murió cuando se hallaba bajo custodia policial, siendo sustituido por Abubakar Shekau que perdió la vida en una operación antiterrorista el pasado año 2013. Desde entonces Boko Haram ha dejado más de 4.000 muertos.

Este secuestro, y los otros muchos que se suceden día a día en los países subdesarrollados, no es más que la cara visible de un problema internacional. Un problema que existe desde hace tiempo y que seguirá haciéndolo: la trata de blancas. A menudo mujeres y niñas de todo el mundo son secuestradas para su posterior violación o venta como prostitutas. Las engañan, coaccionan e incluso amenazan para poder conseguir su propósito: utilizarlas como esclavas sexuales. Se las obliga a prostituirse. Mientras existan personas que se dediquen a esto las mafias seguirán existiendo y aterrorizando a mujeres en todo el mundo.

wikipedia.org
Uno de los casos más conocidos de la trata es el de la argentina Marita Verón, una joven que fue secuestrada con 23 años para ser esclava sexual. Su madre, a la vista de que el sistema judicial no resolvía su caso, se lanzó a los burdeles disfrazada de prostituta para poder seguir la pista de su hija. Consiguió testimonios de mujeres que habían conocido y ‘trabajado’ con Marita, hasta el punto de llegar a sentar en el banquillo al proxeneta que estaba a cargo de la joven. El fallo lo absolvió pero un año después se condenó a diez de los trece acusados. Esta madre coraje ha ganado media batalla: ha conseguido paralizar a estos diez hombres, pero su hija sigue desaparecida.

Se estima que unas 12.000 mujeres están siendo esclavizadas sexualmente en España y que este negocio mueve alrededor de 5 millones de euros al día. Un informe de la ONU publicado en 2009 afirma que la mayoría de los casos de trata tiene como objetivo la explotación sexual de mujeres y, en ocasiones, niños. En este informe también se hace referencia al destacado número de mujeres traficantes, cosa que no entra en la cabeza de nadie ya que, siendo mujeres, es difícil comprender que sean incapaces de ponerse en el lugar de las chicas a las que están destrozando la vida. Al igual que pasa con los hombres que llevan a cabo estas acciones: esas mujeres podrían ser sus hijas.

0 comentarios:

Publicar un comentario