26 de mayo de 2014

LA MUERTE DEL BIPARTIDISMO

Alejandro Andrés/ @alexrubio92


Hostión donde los haya. Tres años han pasado desde que en esos días previos a las municipales de 2011 miles de ciudadanos saliesen a clamar contra un PSOE en el gobierno y un PP en la oposición que, cuando se les lavaba la cara, eran lo mismo. Ese 22 de mayo el PSOE caía de una manera brutal hasta unos niveles que predecían que Zapatero no sería de nuevo el candidato de los “socialistas” –como ellos se autodenominan-. Y los que desde Valladolid en Fuente Dorada asistíamos al anuncio de los resultados nos tirábamos de los pelos.




Unos meses después, el PP revalidaba sus votos y conseguía la mayoría absolutísima. Rubalcaba  representaba un PSOE que tenía que cambiar mucho para volver al poder. El PP comenzaba la etapa de Gobierno más fácil para un partido en democracia. Pero el daño estaba hecho. Se había tumbado a uno, solo había que esperar a que cayese el otro. Y es que, cuando ya quedaban lejos las manifestaciones que iluminaron Sol y una conexión entre el entonces y el ahora sería exagerado, ayer fue el día en la que la política se renovó en España.

La gente no es tonta. Vale que haya habido un 45 % de la población. Vale que a estas horas todavía haya muchos ciudadanos que no sepan quién era el candidato de los cinco partidos más votados este 25 de mayo. Pero, aun así, el lavado de cara ya no le vale al votante ni al abstencionista. Se necesita algo más.



Y con algo más no me refiero solo a una coleta y a horas de prime time frente a millones de espectadores. Aunque eso sí, Pablo Iglesias y su Podemos –porque es suyo hasta el punto de plasmar su cara en las papeletas- han sido los que han triunfado este 25-M. Y aunque se le acuse de populista - y con razón -  Pablo Iglesias va a dar a la política más de lo que va a poder sacar de ella.

Porque de primeras, Rubalcaba, todavía viva cabeza del PSOE, ya no vale. Con tres millones y medio de votos los ‘socialistas’ saben que la ecuación ‘debacle PP = triunfo del PSOE’ funciona menos de lo que pensaban. Al PP solo le queda bofetón tras bofetón. Medio millón de votos perdidos en la Comunidad de Madrid lo avalan. La única oportunidad que tiene la derecha española de remontar –curioso es que en España siga sin aparecer un fuerte partido de extrema derecha, con lo que hemos sido- es esa campaña de ‘¡qué vienen los rojos!’ que se podrá ver ahora en los canales que nos quedan de la TDT.



Los antes minoritarios

Además, lejos de las derrotas esperadas, ha llegado el revés que se ha llevado IU. Y es que Cayo Lara ya no puede ser la cabeza de un partido que intenta aglutinar movimientos tan juveniles como dispares. Madrid también es el claro ejemplo de que el Partido Comunista debe eliminar esa rectitud que tiene para mandar dentro de la coalición ya que pese a estar como tercera fuerza de esa comunidad en las encuestas hace unos meses, ha caído a la quinta posición. De todas formas, si es para renovar, la coalición tiene grandes bazas. Y Alberto Garzón es una de las mejores.

Qué decir de UPyD. Los de magenta han perdido su partido - o ganado menos - con las mismas armas que jugaron ellos. Y es que, en cuanto a populismo como tal, mola más un profesor de la ‘Complu’ que un actor que consigue dar el cante a base de tuits. Pero la lectura de los ganadores no se debe quedar ahí. ERC y Bildu han arrasado en sus respectivas comunidades. El castigo a la derecha –PNV y CIU- no se separa del nacionalismo.



Valladolid

Ahora llega lo bueno. Valladolid huele a cambio. Ya puede el alcalde dejar de gastar tanto dinero en toros y ponerlo a disposición de más ambiente y obras o las elecciones se le van al carajo. Los resultados, mejor que los veáis vosotros mismos. Y comparadlos con los de hace cinco años. Hoy por hoy, el mandato de la Riva tiembla como nadie se imaginaba. Ni siquiera Óscar Puente que, por cierto, también se la pega.


Queda mucho, un año entero, para las municipales y las generales. Algo ya ha quedado claro para los partidos que tienen que diseñar la estrategia para entonces: Facebook no tiene la clave para ganar, pero todo lo que huela a antiguo no tiene futuro. Es lo que se puede ver de los resultados de este 25 de mayo. El día en el que el bipartidismo murió en España.

0 comentarios:

Publicar un comentario