7 de mayo de 2014

"QUIEN NO TIENE UNA VISIÓN REALISTA PUEDE PROMETER CUALQUIER COSA"

@JimmyTurunen

Tras los últimos cuatro años en los que la Universidad de Valladolid ha sufrido los recortes propiciados por la crisis, Marcos Sacristán se presenta a la reelección como rector. "Hacer más con menos", eso es lo que dice que define su gestión o al menos la manera en el que quiere que se recuerden estos años que han acabado con un superávit de 3,6 millones de euros en las arcas de la Universidad. Por delante queda todo lo que se quiso hacer y no se pudo, como la reducción de grupos que impone Bolonia o la mejora de las infraestructuras programadas.

Además, ahora con las cuentas en una mejor situación, si consigue la continuidad en su mandato intentará mejorar la comunicación interna de la Universidad, para fomentar la identificación del profesorado y los investigadores con la institución. Fin de la burocracia, transparencia y una línea de actuaciones ya propuestas en 2010 a la que se suma la retirada progresiva de las medidas excepcionales tomadas por los recortes.

Fotos: Víctor Parra (archivo)

De todos los candidatos es el único que ha sido rector, ¿juega eso a su favor?

Estoy convencido de que sí, pero en la medida de que la mayor beneficiaria es la Universidad de Valladolid porque puede aprovecharse  de mi experiencia tanto en el aspecto interno, como el aspecto externo. En el aspecto interno, porque aunque los tiempos serán un poco más estables seguiremos en crisis, por tanto la experiencia de combatirla y con éxito es muy importante para las medidas que podamos establecer ahora, flexibilizando. Y, desde el punto de vista externo, he conseguido ser vicepresidente de la conferencia de rectores de España y no cabe duda de que la mayoría de problemas que están surgiendo (tasa de reposición, cortes en becas, recortes de presupuesto para personal...) tienen origen en la política ministerial que solo con el conjunto de las Universidades se pueden atajar.

Se presenta a la reelección, pero por motivo de la jubilación se retirará en dos años, ¿es suficiente para concluir su labor al frente de la Uva?

Son tres años y medio, en realidad solo quedará medio año, tendré que dejar mi puesto en septiembre 2017. Tenemos tiempo para desarrollar un mandato, en ese sentido hay tiempo suficiente para llevar a cabo un plan que ya está en marcha. No habrá que empezar ni a conocer ni a tomar medidas, solo potenciar algunas y, evidentemente, hay algunas que también serán nuevas.

¿Qué cree que se puede achacar a su labor como rector?

La inseguridad con la que hemos gestionado al principio nos ha hecho imposible programar bien. En 2012, el presupuesto se nos dio por trimestres por lo cual era imposible hacer una programación, que ahora ya se puede hacer. El otro problema ha sido que no hemos podido, por insuficiencia de medios, aplicar Bolonia como habíamos proyectado, sobre todo en el tamaño de los grupos. Ahora, en la situación que hemos conseguido vamos a redistribuir los medios para que el tamaño de los grupos sea más adecuado y la calidad sufra menos.

¿Cree que ahora que se dice que estamos saliendo de la crisis se podrá hacer una política con mayores gastos, no tan pendiente de los recortes?

Sí, no solo eso sino que la gestión que hemos realizado, hacer más con menos, nos ha dejado en una situación económica mejor que la que recibimos desde el punto de vista, por ejemplo de los remanentes y, en parte, también por circunstancias externas porque cantidades que  al principio dijeron que no nos iban a dar, como en las becas, por desacuerdos entre Junta y Ministerio, al final hemos recibido unos remanentes que nos van a permitir atender progresivamente necesidades de profesorado que se han visto afectadas por la tasa de reposición y también a la posibilidad de aumentar el personal capacitado y sin tener que recurrir a convocatorias de última hora.



¿Cómo califica su relación con los tres grupos de representación del claustro: alumnos, profesorado y PAS?

Una cosa que he insistido mucho es que las circunstancias que nos han impuesto han sido difíciles, pero en general la reacción de la comunidad universitaria ha sido muy buena. Han actuado con un gran espíritu de sacrificio, hemos hecho más con menos y debo destacar algunos servicios como el servicio de bibliotecas ha conseguido acreditaciones de calidad nacionales e internacionales.

Los profesores: a todos por ley se les ha incrementado el número de horas y lo han recibido en general bien, aunque eso no ha impedido que realicen las críticas correspondientes y ahora que podemos presupuestarlo haremos una reducción de la carga docente para profesores. En el fondo creo que la  relación es buena, aunque evidentemente con las críticas y la exigencia de que esas cargas las vayamos reduciendo, y tienen nuestro compromiso ya que estas han sido medidas excepcionales y las iremos gradualmente retirando.

En esa reacción del profesorado se puede justificar la existencia de cuatro candidatos a rector, un número bastante elevado.

En efecto, quien no tiene una visión realista puede prometer cualquier cosa. Es muy fácil, yo eso no lo puedo hacer por realismo y honradez. Quiero decir también que al PAS le vamos a mejorar la carrera profesional creando la promoción horizontal y también que vamos a aumentar la retribución en cantidades parciales, sin prometer cosas que no se pueden cumplir.

En ese sentido, ¿cómo es la relación con los estudiantes, cuando por falta asistencia al claustro no se pudieran aprobar los estatutos de la Universidad? 

La relación con los alumnos, en general, creo que es muy buena porque si algún aspecto de la acción social se ha  conseguido aumentar ha sido en el programa de becas de estudio y las ayudas para casos excepcionales de emergencia social, que ha habido entre 40 y 50. En el propio complemento para los recortes de las becas erasmus, para que aunque ahora se pretenda que solo se pueda estar un cuatrimestre, se pueda completar el curso con una ayuda aportada por la propia Universidad. Luego hay desencuentros en puntos concretos, no quiero tampoco reflejar un panorama idílico pero en todos los casos los recortes ha influido de tal manera que no hemos podido cumplir el programa como lo habíamos proyectado, pero hay comprensión porque hemos incidido en los temas que eran esenciales para paliar los efectos de la crisis económica.

¿Y las asociaciones de estudiantes que son quienes representan a estos? ¿Es la misma relación?

Es la misma, seguramente ha habido algunos recortes, pero todas han seguido con una dotación mínima y todas han seguido funcionando sin que haya habido ningún problema.

Este año uno de los candidatos es de un centro periférico (Segovia), él ha manifestado que en dos años el equipo rectoral no ha visitado ninguno de estos centros.

Eso es absolutamente incierto.  Se han quejado, sobre todo de que el rector no viaja demasiado a los campus. Bajo mi mandato por primera vez la inauguración del curso se ha hecho en un campus periférico, cosa que hasta ahora no ha hecho nadie. Si este acto crea de alguna manera envidias en otros campus, estoy dispuesto a que cada año se haga en un centro distinto, no tengo ningún problema, aún el gasto económico de trasladarnos. La política de infraestructuras en Segovia, en Soria y en Palencia he estado continuamente pendiente de las nuevas construcciones y eso lo sabe perfectamente Agustín Matilla en el caso de Segovia de hecho ya tenemos un millón de euros para la segunda fase del campus, para hacer un proyecto de edificio modular, adelantando un dinero que nos tiene que dar la Junta. Alguien puede pensar que la presencia física del rector en los campus debiera ser mayor, pues bien, pero hay un vicerrector por campus con los que me reúno semanalmente por vídeo conferencia. En este despacho he recibido, si no a todos, a casi todos los decanos de la Universidad.



Uno de los problemas de la Universidad es la falta de identificación del profesorado con la Universidad, quienes, por ejemplo, en el tema de investigación se olvidaban de citar a la UVa.

Eso es verdad, así como hay otras universidades con un gran sentido corporativo, en Valladolid somos un poco comuneros, estamos muy relacionados con nuestro equipo, nuestro centro, pero nos olvidamos de la Universidad. Por eso y está en el programa, el buscar la coordinación especialmente de los que pueden producir mayor problema cuando no citan, que son los grandes grupos de investigación, para que se nos tenga más en cuenta. Pero ese problema lo hemos ido paliando a través del vicerrectorado de investigación que es uno de los puntos en los que hemos insistido más junto con la acción social.

Este problema el resto de candidatos lo asocia a una falta de comunicación, o a los trámites burocráticos que acaban por desmotivar al investigador.

Otro de los objetivos que aparece en el programa es el hacer una Universidad más flexible y menos burocratizada. Ahí se está trabajando y hay un proyecto que, si diera lugar, se desarrollará en el próximo mandato. Sobre todo, en los temas de docencia, con una herramienta informática que va a simplificar los trámites. Tenemos que hacer el esfuerzo, porque muchos de los trámites se piden para proyectos europeos, que además ahora hay más que proyectos nacionales; una de las ideas es facilitar reuniones para orientar la manera de atender estos trámites. Las viejas universidades estamos muy burocratizadas y la modernización electrónica ya está simplificando esto.

Hay una palabra muy de moda en casi todos los temas políticos y administrativos sean globales, nacionales o institucionales y es la transparencia.

La transparencia en estas grandes universidades es una deuda pendiente en la que vamos avanzando poco a poco. Entre los logros que podemos apuntarnos es que en este momento entre el profesorado hay una información completa de la carga que tiene cada uno de los profesores. Ahí tenemos que ir avanzando. La página web, que ha tardado mucho en ponerse en marcha, en cuanto reciba toda la información de la página vieja, vamos a conseguir un gran paso en este punto.

Uno de los candidatos fue vicerrector con Evaristo Abril, su gestión está siendo investigada, ¿cree que su labor aquí podría acabar de la misma forma?

Estoy convencido de que mi gestión ha sido absolutamente transparente y ética en todos los aspectos. No quito que haya alguien que por devolver el golpe pueda buscar algo, pero estoy absolutamente tranquilo, incluso en las reuniones cuando hemos tenido un superávit de tres con seis millones.

Hay quien considera en este remanente que siendo la UVa una institución pública no debería sobrar dinero teniendo tantas cosas por hacer.

Una parte importante de estos 3,6 millones (2,8) nos llegan en un momento en el que ya está hecho el presupuesto. Era esa cantidad que la Junta decidió pagar de las becas que en principio, había dicho que no iba a pagar, pero como estaba hecho el presupuesto ya no se podían utilizar. Además, de cara al presupuesto de este año podíamos haber dedicado ese presupuesto a profesorado, pero eso no es posible porque tenemos un tope de gasto fijado legalmente. De todas formas, es malo que sobre mucho, pero no es malo que sobre, porque no se puede saber con qué te vas a encontrar. Se necesita siempre un margen por si hay un retraso en los pagos.



Uno de las últimas polémicas de la Universidad ha sido la tasa que ha impuesto el Ayuntamiento a la Universidad por la valla que está en la puerta principal de la Facultad de Derecho por los desprendimientos y que aún no se ha arreglado.

Estamos en un contencioso con el Ayuntamiento, ya se lo he dicho al alcalde que no tienen razón y ya dijo “cómo me vais a decir vosotros lo que es propiedad del Ayuntamiento y lo que no es”. Históricamente es territorio nuestro, aunque diga el alcalde que lo ha incluido en el padrón y ademas no interrumpe lo que es la plaza que es amplia. Las obras se han alargado más de lo que habríamos querido pero ahora, con  los ahorros que hemos conseguido, se van a empezar, ya lo hemos presupuestado. De todas formas esto viene de atrás, porque ya en los últimos años de Evaristo Abril hubo unos desprendimientos, se hicieron unas pequeñas reparaciones y ahora nos hemos encontrado con lo mismo. Ahora vamos a hacerlo en serio y además de las mejoras de infraestructuras ya presupuestadas vamos a hacer un plan general de mantenimiento de edificios.

Por último, ¿se podrían retomar las fiestas universitarias en algún momento, aunque sea de una forma distinta, ya que ahora se celebran solo con el cierre del centro y el consiguiente día libre?

Cuando se habla de fiestas universitarias yo digo que no las hemos prohibido, un botellón no es una fiesta universitaria. Si excluimos el problema de salud que es el beber y el problema ético de ejemplo que damos, no hay problema. Ya hay un modelo de fiestas que son fiestas universitarias, como son los finales de curso de las residencias y colegios mayores.  Esas fiestas siempre han tenido una parte lúdico crítica que se celebra en la que los residentes y colegiales hablan del curso, de los profesores y luego se da un pincho; luego ya se abandona el ambiente universitario. Lo demás no es fiesta universitaria y tratar de atajar los problemas que causa el alcohol, me parece una obligación.

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