6 de mayo de 2014

"SERÉ UN RECTOR QUE TOME DECISIONES"

@JimmyTurunen

Gafas de pasta circulares y argumentaciones largas, Felipe Cano, con 40 años bajo los techos de la UVa, donde antes de catedrático fue alumno, se presenta a las elecciones a rector. Experto en geometría, este hombre, que sabe que es importante tener conocimiento para poder comprender los problemas, cuenta con una amplia experiencia de colaboraciones con centro de investigación y universidades extranjeras, lo que le ha servido para saber qué es lo que funciona y qué lo que falla en la Universidad, después de que durante el rectorado de Evaristo Abril dirigiera un instituto de colaboración de la Universidad en Tordesillas.

"La foto donde la fachada de Derecho, que ahora está vallada y el Ayuntamiento ha empezado a cobrarle a la Universidad, si el problema de los desprendimientos se hubiera gestionado antes, no hubiera pasado nada", nos dice tras una hora de charla en la que explica lo que a su modo de ver es la facultad. Un catedrático que ante todo prima la lógica, busca una universidad más clara y participativa, sobre todo entendiendo el valor social de esta. "Si la sociedad costea parte de las matrículas es porque quiere que se formen ciudadanos libres que nos ayuden a evolucionar", sentencia.

Fotos: Bizarre Journaliste
¿Por qué presentarse ahora para ser rector?

Es una razón evidente, si a mi me pareciera que Marcos Sacristán ha realizado bien su labor como administrador de la Universidad de Valladolid, yo no me presentaría, porque él tiene opción a reelección y yo me quedaría tranquilamente haciendo mis matemáticas. Aunque también tengo algo que ofrecer, llevo cuarenta años en esta Universidad, llegué con 17 años cuando se cerró la Universidad y para mi la experiencia que viví como estudiante me ha marcado para toda la vida. Después de terminar la carrera empecé a trabajar en la Universidad y me he dedicado a la docencia y la investigación, lo que me ha llevado a tener una importante componente internacional, que me ha llevado a pasar de media dos meses al año en centros de investigación extranjeros, lo que me ha dado una visión muy global de la Universidad y me ha ayudado en mis siguientes trabajos en grupos de investigación y centros de coordinación con otras universidades latinoamericanas. Es el momento de poner todo lo aprendido al servicio de la Universidad y realizar una gestión rectoral clara, coherente y participativa, apoyado por personas competentes en mi equipo rectoral, sin hipotecas del pasado. No he estado inmerso en peleas anteriores y la Universidad conmigo tiene mayores posibilidades de mirar hacia adelante.

En este punto de discusiones y el escenario político, ¿cómo serán las relaciones con las asociaciones de estudiantes?

Yo no me voy a batallar de ninguna manera. Seré un rector nuevo, con aires nuevos y mucha experiencia en esta Universidad, tengo mi propia manera de entender lo que son los estudiantes, los profesores y el PAS.  Todos son miembros de la Universidad que hay que considerar y darles derechos y  obligaciones. Pero hablemos de estudiantes, que yo sepa en diez años no se ha convocado el Consejo de Estudiantes, eso no es buen síntoma ni del actual rector ni del anterior. Yo lo voy a convocar, el diálogo con los estudiantes debe ser natural, amplío y permanente y quiero que los estudiantes tomen responsabilidades. El estudiante no paga toda la matrícula, paga un porcentaje, que es elevado, pero no el total, eso hace que él también esté comprometido socialmente para que la Universidad funcione, si no es así esto sería una universidad privada o una academia. Los estudiantes son una parte integrante de la Universidad y si soy rector tendré que escucharles. En este punto hay otra medida que quiero destacar que es la de reactivar el claustro.

Con el claustro, ¿qué pasó el año pasado cuando por falta de asistencia no se aprobaron los estatutos de la Universidad?

El claustro es el máximo órgano de la Universidad, si se le preguntan cosas importantes va reaccionar, pero si estamos escribiéndonos continuamente reglas, que, a veces solo sirven para limitar lo que pueden hacer otro, termina por generar poco interés. Yo quiero preguntar al claustro cosas interesantes entonces de manera natural van a querer ir.



¿Qué preguntaría en estos momentos? Como ejemplo.

Hay bastantes preguntas, y algunos nos dan a todos mucho miedo. En esos problemas necesito estar muy apoyado. Por ejemplo, la Facultad de Medicina está a punto de desaparecer, para intentar recuperar o darle otros 15 años más a la Facultad. Pero también, los mecanismos de apertura a los jóvenes, que es un problema. El rector está para tomar decisiones y yo voy a ser un rector que va a tomarlas y va a dar la cara, esa es una de mis motivaciones, porque el actual rector no da el perfil de mantener su palabra y me ha ocurrido en varias ocasiones.

Habla de abrir la Universidad a los jóvenes, pero digo yo que también al público, ¿entraría en este punto la transparencia?

Estoy a favor de que cualquier cosa que se haga con fondos o recursos públicos  esté a disposición de todos, no hay ni debe haber nada que ocultar. Si hay algo que ocultar en esta Universidad, me iría inmediatamente de aquí. Pero también hay que tener cuidado con la transparencia en el sentido de que si se pone todo a la vista de todo el mundo, a veces se oculta la realidad, yo voy a poner todo a disposición de quien lo quiera, pero también lo que se muestre debe ir redundando en el prestigio de la Universidad, que lo necesitamos para tener recursos, fondos y mejorar en determinados aspectos.

El actual rector se queja de que muchos de los investigadores se olvidan de citar a la Universidad en sus estudios, ¿está eso relacionado con el prestigio de la Uva?

Ese es un tema menor, eso significa que este equipo rectoral y a lo mejor el anterior y el anterior han permitido que, de manera natural, los que están haciendo calidad en esta institución no se sientan miembros de esta universidad ni se sientan arropados por ella. Si tu Universidad cuando tú trabajas te lo reconoce y utiliza tu trabajo para mejorar, entonces será cuando no hará falta que nadie te recuerde citar a la universidad. Creo que es un detalle, pero es muy significativo de la gestión de esta universidad, que no ha conseguido ilusionar a los miembros de la universidad.

Habla de tomar la decisiones con seguridad jurídica, ¿puede explicarlo un poco mejor?

Cuando hablo de seguridad jurídica me refiero a que cuando tu vas a un país poco desarrollado y quieres abrir una empresa, te basas en las leyes de aquel país, puede que luego te cambien las leyes  y te expropian la empresa y lo pierdes todo. Eso da un poco de miedo y esas cosas que han pasado en Argentina, también han pasado aquí. El rector decía unas cosas y justo después cambiaban las leyes y tocaba justo lo contrario. La Universidad que acata lo que dice el rector, se adapta a los cambios, pero preparar unas cosas y que luego sea lo contrario desespera. Una de las ideas importantes de mi programa es la ilusión y así no se puede conseguir. No te pueden contratar para ser profesor por ejemplo de expresión gráfica y de repente te encuentras dando clases de inglés. Lo importante es que la gente sepa que una vez se decide ir por un camino, es para seguir por él, aunque esa decisión haya sido difícil de tomar.

¿Cómo se vería afectada esa seguridad jurídica con factores como la crisis o los recortes de presupuestos?

La seguridad jurídica es la manera de funcionar, no tiene nada que ver. La crisis ha afectado a la gestión es obvio, pero las cosas se podían haber hecho de una forma más participativa y con más seriedad y organización. La medidas duras, de esta forma podrían haber sido mejor comprendidas por la comunidad  universitaria. Las cosas han supuesto muchas veces un sufrimiento innecesario que ha generado el actual descontento. En el futuro también nos vamos a encontrar con situaciones y problemas difíciles, pero quiero que los afrontemos entre todos y estemos seguros de estar tomando la decisión que todos quisimos.



Una de las cosas a las que ha tenido que hacer frente el actual equipo rectoral es la aplicación del Plan Bolonia, ¿cómo ha visto que se ha realizado con la crisis y los recortes de trasfondo?

Llevo 35 años como profesor en esta Universidad y a partir de los últimos 20 años ha empezado a haber una cantidad acelerada de cambios en los planes de estudio, cambiando esencialmente la forma, pero muy poco el fondo, que principalmente son los profesores. Al hacer esto los que se consigue es que los profesores se incomodan, se desilusionan, son capaces tienen que cambiar las formas de comunicar lo que saben, lo que hace que lo hagan menos bien. Ahora mismo está Bolonia, que es algo que está poco definida, porque se aplica de manera diferente en todos los sitios, no voy a entrar en si es mejor o peor, pero hay que asumir la experiencia, porque eso es evolucionar para aceptar nuevos cambios, porque ahora se está cuestionando el plan.

¿Cuál es su postura frente a los botellones/fiestas universitarias?

En primer lugar los botellones no son lo mismo que las fiestas. Las fiestas son momentos importantes de relación social entre los estudiantes e incluso todo el ambiente universitario. Yo he echado mucho de menos, cuando hemos hecho el cambio de Facultad, que me han puesto en un edificio separado del de los estudiantes. Durante toda mi vida había convivido con los estudiantes y me atrevo a decir que para el desarrollo de la ciencia las relaciones informales me parecen importantísimas y en el seno de la Universidad deben ser también parte de la formación del estudiante. Así que las fiestas que tengan una mínima estructura, que no degeneren y estén controladas – por los estudiantes a ser posible – me parecen bien. ¿Tú crees que la Universidad debe ser aburrida? En ese sentido las fiestas no me parecen mal, siempre y cuando se note que eso forma parte de la vida de un estudiante de la Universidad. No puedo decir que beber de manera indiscriminada, aunque sea juntos, pueda ser algo positivo, porque lo único que se puede conseguir es acabar borracho.

¿Le preocupa la participación de los estudiantes en las elecciones que no suele ser muy alta cuando además se ha convocado una huelga de estudiantes el mismo día?

Parte de este problema es responsabilidad directa de Marcos Sacristán. Paseándonos, ahora en campaña, por los diferentes campus de la Universidad, hemos visto que más de la mitad de los estudiantes no sabían que podían votar al rector. ¿Piensas que los estudiantes están desinteresados o desinformados? Nadie les ha dicho esto de forma efectiva. No pueden decir que han puesto carteles, porque en el equipo rectoral hay bastante gente competente en comunicación que saben que se puede comunicar para informar o se puede comunicar para no informar. La otra parte es una manera muy simplista de ver la Universidad que es la de ir a clase, estudiar, sacarse el título e ir directamente al paro.

Este año se presenta un candidato procedente de un centro que no está en Valladolid, ¿cómo cree que debe ser la relación con de la Universidad con su periferia?

He visitado en dos meses seis veces Palencia, dos veces Soria y dos veces Segovia. Es verdad que están lejos son pocos y por la estructura de la Universidad, parece que se les mira mal y se les considera de menos. Eso no es bueno, la Universidad de Valladolid la configuran todos los lugares en los que está instalada y allí ha de haber calidad de Universidad. Es muy difícil y muy caro, pero es inadmisible que no sean parte de la Universidad. Lo que hay que hacer es consolidar la identidad de la Universidad en los centros exteriores y lo digo así porque esa es su ubicación, pero los podemos llamar como queramos, no es peyorativo, ni tampoco periférico. Si se quiere podemos llamarlos incluso por su nombre: Duques de Soria, María Zambrano y La Yutera, es mejor así que llamarles nodales, porque me parece que el que los llame así no debe ser muy experto en teoría de grafos, pero yo sí.

Muchas gracias y suerte.

Igualmente y vamos a ver.

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