8 de junio de 2014

LA REPÚBLICA VUELVE A JUNTAR A DOS MIL PERSONAS EN VALLADOLID

@alexrubio92

La tricolor ha ondeado esta tarde en Valladolid escoltada por cerca de 2.000 personas en una manifestación mucho más festiva y menos emocional que la del lunes. La jornada de la abdicación quedaba ya lejos y los vallisoletanos han salido a las calles de la ciudad a pedir su opinión sobre el modelo de Estado más que a conseguir la República en las calles. De esta forma, y con una media de edad algo más mayor que la que tuvo el recorrido del día de la abdicación, todo el camino ha transcurrido sin incidentes, con muchas más familias y menos jóvenes de los que acudieron el lunes.

Fotos: Juan Carlos Castro


Al menos dos mil personas, datos al parecer desmesurados según la cifra dada por los colectivos que han convocado la manifestación (entre 1.000 y 1.500) han llenado la calle Míguel Íscar en torno a las 20:45. A esa hora era cuando la cabecera llegaba a Plaza España y la cola de la manifestación acababa la Acera Recoletos. 2.800 metros cuadrados con una densidad mucho menor que otras protestas (en algunos lugares por debajo de la persona por metro cuadrado).



Antes, en la esquina de la Plaza Zorrilla, la imagen que dejaba la manifestación quedará para el recuerdo: los tanques de las Fuerzas Armadas expuestos junto al Campo Grande se quedaban de fondo de una fotografía que en primera plana tenía al rojo, al amarillo y al morado. En esos momentos, mucha gente se paraba a ver cuántos y cómo se reivindicaba un referéndum para decidir entre Monarquía y República. Los vallisoletanos allí reunidos, junto a los tanques o a los campos de baloncesto donde unos cuantos equipos de niños jugaban, se daban la vuelta para leer las demandas de los manifestantes.



Mucho más tranquila y mucho más silenciosa la marcha, que continuó sin problemas hasta la plaza San Pablo. Los cánticos de la marcha del lunes se convirtieron en silencios o debates políticos entre los asistentes. Al cruzar la calle Ferrari mucha gente se paraba en las aceras a observar la marcha, y la tricolor seguía ondeando. Al llegar a la puerta del Palacio Real, los convocantes han leído el manifiesto frente a una gran parte de los concentrados, ya que algunos de ellos parecía haberse quedado por el camino.




Allí, y frente a un edificio real rodeado de una media docena de furgones policiales, los representantes de los entes locales que habían convocado la protesta (el Ateneo republicano e Izquierda Unida entre ellos) han señalado la importancia de desprenderse de una Monarquía marcada por su pasado. El éxito en la protesta no ha sido el mayor de las sucedidas en Valladolid, pero sí al menos plasma en la ciudad el debate entre los dos modelos de Estados. Y sobre cuál de ellos es el que quieren más ciudadanos.






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