12 de agosto de 2014

REPORTAJE: EL SILENCIO DE MARIANO DE LAS ERAS (PARTE II)

Primera parte del reportaje aquí

@JimmyTurunen, Víctor Parra/ @vparra89 y Alejandro Andrés/ @alexrubio92

Un reglamento problemático
Y es que es precisamente ese reglamento nacido en 2012 y que tiene como referencia la Ley de 1992 de las Escuelas de Música y Danza el que más disputas ha generado. Según explica Bustos, al quitar los órganos de dirección y de participación desaparecía la idea de escuela. Pero el resto del reglamento permanecía similar a lo que exigía la Ley de 1992, firmada por Rubalcaba cuando era secretario de Estado de Educación.
 
 
 Excepto dos puntos clave: el primero, en los objetivos, que, calcados a la Ley nacional, se olvidan del apartado f (“(…) es objeto de las Escuelas de Música y Danza desarrollar una oferta amplia y diversificada de educación musical, sin límite de edad”). En este punto de las edades hace especial hincapié la Federación Española de Municipios y Provincias que, colaborando con el Ministerio de Educación formalizó un documento de explicación y apoyo a las Escuelas Municipales.
 
“La experiencia nos está demostrando cómo las escuelas municipales de música pueden atender a cualquier usuario, sea de la edad que sea”, señalan en este dossier desde la FEMP. “No solo esto, sino que la actividad de los diversos conjuntos instrumentales de una escuela municipal de música permitirá crear más espacios intergeneracionales que otro tipo de actividades ofrecidas por equipamientos municipales (como por ejemplo las deportivas)”
 

Por otra parte, el nuevo reglamento también es criticado porque la formación instrumental (a partir de los ocho años de edad) se reduce a tres años, con lo que la vida musical queda limitada e incompleta. Para poner un ejemplo, en la Escuela de Música de la Victoria, que forma parte de las actividades culturales que lleva a cabo este barrio vallisoletano, los cursos con formación instrumental son entre seis y siete: primero un año de curso puente (que se hace entre los siete y ocho años) y después tres cursos de ‘Nivel inicial’ y otros tres de ‘Nivel Superior’, que pueden continuarse cuantos años sean requeridos.
 
Y todo esto, a la Escuela Municipal de Música Mariano de las Heras, que tradicionalmente tenía como sedes el colegio Cardenal Mendoza y el García Quintana (ambos en el entorno de la plaza España), le termina de hacer un daño irreversible. “El Ayuntamiento generó un caos intencionado, es decir plantea una reforma en una escuela que necesitaba una, pero no en esa medida, y genera desconfianza en profesores, empresa, alumnos…etc. Y la escuela tiene que cerrar”, explica Bustos.

En los días siguientes a la aprobación del reglamento, en septiembre de 2012, los grupos municipales y los miembros de la escuela se dispusieron a negociar con la Concejala de Participación, Domi Fernández, y León de la Riva. Varios de los asistentes a esas reuniones notifican una sensación de saber que ya estaba todo decidido. “Les hicimos una oferta para gestionar la escuela entre los profesores a modo de cooperativa, de forma que el coste de la Escuela fuese cero”, señala Mario, antiguo profesor, no hubo acuerdo y a la última de las reuniones con el personal de la escuela, recuerda que no se presentó un miembro del Ayuntamiento, en su lugar apareció un joven de Nuevas Generaciones.
 
 Además, una vez convocado el concurso, sin el nuevo reglamento aprobado y todo en el aire, se obligó a Músicos y Escuela a presentar un Plan Educativo, que posteriormente “se quedó en papel mojado”, según Puente. El concejal del PSOE relata también que al reunirse con los miembros de la escuela descubrió que se les había aprobado un Plan de Estudios totalmente distinto.

“Tenemos una academia”, denuncian todos los afectados. Tras el fin de la relación entre Músicos y Escuela y el Ayuntamiento, se convocó un nuevo pliego en octubre de 2013, pero esta vez cerrado y por debajo de los 18.000 euros, algo difícil. “Ante todo es dudoso”, señala Bustos. La invitación del Ayuntamiento fue enviada a siete empresas en el mes de agosto, único periodo en el que era posible presentar una oferta. Sólo cuatro pudieron optar a la herencia de Músicos y Escuela. La Concejalía aseguró que todos los participantes eran empresas de reconocido prestigio y experiencia, pero la resolución no dejó de sorprender. “No se aceptó la oferta más barata”, señala el grupo socialista.
 
El grupo del gobierno había denunciado haber llegado a esta situación debido a los altos costes que entrañaba la escuela, pero eso no es lo más llamativo. Impulso Musical, la ganadora y actual adjudicataria no tenía ni prestigio ni experiencia: cuando se realizó la concesión a la empresa aún le faltaban algunos trámites burocráticos para completar su registro como negocio en el registro mercantil. Más tarde, tal y como señaló la oposición, se demostró la afiliación al PP de los actuales gestores. “No voy a criticar la calidad en base a la ideología, ni decir que no puedan estar afiliados”, señala Bustos.

Al menos durante el último concurso de este verano, el futuro de la escuela no estaba en el aire y sí hubo una ventanilla para que los alumnos se pudieran matricular. Impulso Musical dice contar en la actualidad con 500 alumnos, pero todos los consultados destacan que este no es un dato “creíble”. Al parecer y con la confianza de que al final de curso se de una información más exhaustiva, el actual número se compone por los participantes en todas las actividades programadas por la escuela. Así, si un alumno participa en una actividad ‘extraescolar’ y además da clases, se le contabiliza como dos alumnos.

Porque al final, un hobby como la música, debería tener cabida en todas las sociedades de igual forma. La cultura musical entre los más pequeños y los más mayores es positivo para todo el país. Por eso, desde la Unión Europea de las Escuelas de Música, que da cabida a 26 países miembros, que se traducen en más de 6.000 escuelas de música, 4 millones de estudiantes y más de 150.000 profesores explican que estos entes “posibilitan a las personas participar en el hecho musical en cualquier nivel hasta llegar a la preparación para los estudios profesionales”.
 
 “Una escuela de música puede desarrollar proyectos que integren grupos sociales diferentes alrededor de la práctica musical colectiva, especialmente cuando esta práctica está liderada por profesionales que saben gestionar grupos, conocen repertorios diversos y trabajan con didácticas motivadoras”, explican en el documento sobre las escuelas desde la FEMP. 
Bajada de precios
En cuanto a precios, actualmente la nueva escuela ofrece una matrícula bastante más barata que otros años. Desde este año han conseguido crear una matrícula para los más pequeños de 100 euros al año, algo impensable hace dos años. Aunque, de momento, las cifras para los antiguos alumnos no están claras, ya que a pesar del precio hay ciertos aspectos que se desconocen. “El coste es menor, pero no sabemos todo porque es verdad que el contrato solo llegaba a los 18.000 euros, pero también es verdad que el Ayuntamiento ha asumido costes que no estaban en el contrato, como publicidad”, señala Óscar Puente.
 
 "Si hay que ahorrar no es en educación y si hay que ahorrar hay que hacerlo de la mano de los que saben, los que estaban ya en la empresa y sabían de dónde se podía quitar”, dice el líder de la oposición municipal. Además, en este sentido, las horas lectivas de los alumnos con formación instrumental se han reducido. El lenguaje musical ha pasado de dos a una hora semanal y las clases de instrumento han tenido el mismo recorte.  
Musicalia
Conciertos protesta para forzar negociaciones, grupos de música creados a partir de alumnos como puede ser Boxbite, que forman parte de la oferta cultural de la ciudad han sido fruto de la Escuela de Música Mariano de las Heras, que ha formado una comunidad dentro de la ciudad y así se ha reflejado en el flujo de alumnos de música que se ha creado.

En 2012 ante la confusa situación propiciada por el cambio de reglamento y el pliego, una oferta del Colegio La Enseñanza hizo que varios profesores formaran una empresa, Musicalia, y se trasladaran a este lugar. Con los profesores se fueron un total de 200 alumnos creándose así un centro privado que actualmente compite con la Escuela de Música.
La escisión en este proceso, protagonizada por Raquel Espeso, se produjo en la última reunión del curso 2011-2012. La situación por entonces ya era alarmante y muchos decidieron que esta era una opción con futuro. De momento, las cosas no están yendo mal, ya que según señalan los alumnos, el centro cuenta ya con lista de espera.
Hay quien aplaude la iniciativa y quien la mira con recelo, pero lo que está claro es que toda la culpa ha de recaer sobre la gestión del Ayuntamiento, que forzó una situación de la que poco se ha conseguido. Los costes en sentencias judiciales, la última de abril cuantificada en 50000 euros, han encarecido el coste de una escuela que el consistorio consideraba cara y que con la actual dirección ha aumentado en gastos promocionales ofrecidos por el Ayuntamiento (carteles y conferencias). “Lo que hemos conseguido ha sido un aborto de curso y una escuela de música privada”, sentencia Puente.

La escuela de música era uno de los múltiples recursos culturales que ofrecía Valladolid, pero Alberto Bustos no lo duda: “todo lo de la música es una anécdota porque no es lo más importante de la ciudad, pero es un ejemplo de la gestión municipal contra la cultura y quién está detrás de todas las empresas con concesiones”.

Puede que Bustos tenga razón y el tema de la Escuela no sea lo más importante para la ciudad. Pero al final lo único cierto es que, por insignificante que pueda parecer el caso en una España en la que si no estás imputado no eres nadie, una vez más el Consistorio demuestra que el dinero es más importante que todo lo demás, incluida por supuesto la Mariano de las Heras. La última palabra la tendrán los tribunales, aunque ya lo dijo Séneca: “Quien no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto”.

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