4 de agosto de 2014

SOMOS SENSIBLES

 @criiispalacio

No podemos pasar por alto una de las películas más emotivas estrenadas últimamente. Bajo la misma estrella se ha convertido en un filme formidable que nos muestra la cara más amable de la terrible enfermedad del cáncer.

Foto: melty.es

Hazel es una joven afectada por el cáncer de pulmón y, sin ninguna aspiración en su vida, es empujada por sus padres hacia un grupo de apoyo al que preferiría no acudir. Allí conoce a un chico enfermo de cáncer de huesos, Gus, quien se interesa por ella desde el primer momento. Su historia comienza a surgir rápidamente y, tras varios altercados, su relación va consolidándose. Deberán enfrentarse a un largo viaje a Amsterdam y comenzar a pensar más el uno en el otro, pues el dolor y la angustia de su enfermedad les causará problemas que tendrán que intentar solventar juntos, llegando a caminar por un fino y peligroso hilo que en cualquier momento les dejará caer en el abismo de la muerte.

La película muestra la dureza de una enfermedad como es el cáncer, visto continuamente desde los ojos de la adolescencia en primera persona. La forma de mostrar el sufrimiento de los jóvenes es plenamente paradójica pues pretende ceñirse a lo humorístico, buscando en casi todo momento el positivismo. Sin duda hay momentos de plena tristeza, donde nos muestran la tortura que la pareja ha de sufrir día a día a causa de la enfermedad, además de la intranquilidad que han de sobrellevar los padres por intentar que sus hijos sean felices a pesar de los atroces dolores que padecen.
Como es lógico, una película nunca podrá llegar a colocarnos en la posición exacta de un enfermo de cáncer, pues algo no se sabe si no se vive en la propia carne de cada uno. Sin embargo, este largo de Josh Boone nos acerca a la escalofriante situación de un afectado por esta enfermedad.
El éxito de la película hace ver que realmente a los espectadores nos gusta la emotividad, sacar nuestro lado sensible al ver un filme triste y que puede ser completamente real. El paquete de pañuelos tiene que estar en nuestras manos si nos atrevemos a ver la película. Toda la sala del cine moquea.

Asimismo, Bajo la misma estrella fue tan vista por tantos espectadores que la ciudad de Amsterdam comenzó a ser muy visitada, destacando de todos los lugares visitados por los turistas (y también anfitriones) el banco que vivió en primicia una de las conversaciones más emotivas de Hazel y Gus. Pero la cosa no quedó ahí, pues el famoso banco fue robado, creyendo que podía haber sido idea de algún fan alocado. Sin tardar, el banco fue sustituido por una gran maceta, a la que los aficionados se conformaban con acudir. No obstante pronto se despejaron las dudas: todo fue una confusión, ya que el Departamento de Cine del consistorio había ordenado repararlo.
Fotograma de la película

El resultado de la película ha sido extraordinario económicamente hablando, e igualmente Bollywood baraja la posibilidad de crear una película basada en Bajo la misma estrella, solo que en versión hindú, adaptada entonces al nuevo estilo de su público.

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