10 de octubre de 2014

DÍAS DE PERROS EN EL MEDITERRÁNEO

@JimmyTurunen

Los perros son el mejor amigo del hombre y lo han sido durante tanto tiempo que por el contacto estos entrañables animales se han convertido en seres más humanos que nosotros mismos. Callejeros o domésticos los canes muchas veces nos dan lecciones o son sin quererlo víctimas de nuestros errores, cabezas de turco o héroes y mitos del pueblo.

Terra
 
Este es el caso de un can cuyo nombre estará asociado a las protestas y la lucha de la ciudadanía contra un sistema político corrupto desde sus entrañas. Lukánikos, 'Salchicha' en español, se llamaba este perro  que se hizo famoso en Grecia por enseñar los dientes a los antidisturbios y proteger a los manifestantes frente a unas fuerzas que pretendían frenarles en la lucha por sus derechos, esos que se fuman en puros enormes los políticos de la franja mediterránea en cuatro de los países bien conocidos como PIGS.

Lukánikos fue un buen perro o eso dijeron algunos de los usuarios de las redes sociales al enterarse de su muerte, tenía 10 años y esa es una edad importante para un perro cuando además había sufrido problemas respiratorios por alejar los botes de gases lacrimógenos de las concentraciones de manifestantes, ejemplo de la facilidad con la que un perro cumple con los principios de fidelidad y protección que presta a su amo, aunque en este caso este sea una ideología en pie de guerra. Las llamativas fotos del perro en las batallas campales le valieron que en 2011 la revista Time le sacara en las imágenes del Manifestante, una personalidad a la que nombraron personaje del año.



Sin papeles y de raza mestiza este perro se ha ganado obituarios en algunas de las cabeceras nacionales más importantes. Murió como se esperaba, de la misma forma que mueren las protestas en el hartazgo de la ineficacia, con la convicción de que hasta el homenaje es un insulto, porque ni él ni su amo consiguieron nada, más que una llamativa foto y un sobrenombre relacionado con el anarquismo.

SEMANA DE PERROS


Como los chinos tienen una año para cada animal, en España debería haber una semana perruna, ya que mientras nos llegan las noticias de Grecia, aquí otro perro ha causado estupor e incendiado a la ciudadanía, al convertirse en un 'daño colateral' de la mala gestión que se ha hecho en la lucha contra el ébola.

Vídeo publicado en el Daily Mail

Fuera del debate de la muerte de Excalibur, donde la única opción que se ha barajado ha sido el tradicional “muerto el perro se acabó la rabia”, sin intentar si quiera analizar el comportamiento del virus en un animal que ha estado en contacto con la enfermedad durante todo el fin de semana. El perro de la enfermera, que se contagió al tratar al segundo de los misioneros traídos a España para morir en suelo patrio, no tenía unas convicciones tan poderosas como las de Lukánikos y su pecado fue el de intentar consolar a su ama cuando esta tenía unas décimas de fiebre.

No hace falta entrar a juzgar las protestas provocadas por el sacrificio del perro y si esas personas deberían haber utilizado la misma fuerza para pedir el cargo de los principales responsables del contagio y la muerte del can como víctima involuntaria. Otra vez España ha vuelto a ser noticia, ya no hay reportajes fotográficos de gente buscando en la basura y nadie puede señalar que los del New York Times no nos quieren o solo contratan antipatriotas, nos las buscamos nosotros solitos mientras enterramos perros, los únicos que parecen entender como funcionan los países mediterráneos.


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