21 de octubre de 2014

MOTIVOS PARA APOSTAR POR LA LECTURA EN PAPEL

Begoña Bernáldez

Actualmente, los medios tecnológicos son fundamentales para la gran mayoría de la población, lo cual crea el olvido de la lectura en papel. La sociedad actual prefiere deslizar el dedo sobre una pantalla a pasar páginas. Esto implica el uso excesivo de la tecnología, o en este caso, de la lectura digital o electrónica, por medio de aparatos como el e-Book, o directamente y quizás de manera más rápida, por medio de internet.
 
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Libros de gran relevancia histórica y cultural fueron creados años atrás cuando aún no existía la tecnología, por lo que la inmensa mayoría de éstos no se encuentran en la red ni permiten ser descargados. Lecturas así merecen estar presentes en nuestros días, por lo tanto, si en el siglo XXI la sociedad lectora se centra en la digitalización, muchos de estos libros de gran valor serán desterrados y olvidados.

La belleza de los libros en papel no se asemeja a la belleza digital de ningún modo, especialmente por la claridad y sencillez de la lectura, ya que, en los libros digitalizados, gran parte de la escritura presenta fallos ortográficos no introducidos por el autor original. He ahí el valor de la escritura en papel, ya que los fallos ortográficos pueden ser de un 0’001% de posibilidades, un dato bastante inferior al que puede darse por ejemplo, en un e-Book; según dice Agustín Torrijano en su Guía de la ortografía en español.
 
Esto no implica el menosprecio de la lectura digital, ni mucho menos la búsqueda de su eliminación, sencillamente porque gracias a ésta se produce un ahorro económico elevado, ya que en un mismo aparato tecnológico se pueden almacenar un número inmenso de libros, mientras que de la manera tradicional, la compra individual de cada libro produce un gasto algo más alto.

 
Recomendaciones para todo tipo de lector son obras como “La catedral” por César Mallorquí, novela que narra una historia en siglos atrás. Otras obras significativas más antiguas son las narradas por autores como Lorca o Pío Baroja. Actuales como, “La luz de Candela” por Mónica Carrillo y “El niño con el pijama de rayas” de John Boyne.
 
Muchas obras tienen la facilidad de llevar al lector más allá de un mundo actual y así abrir la mente y refugiarse en una esfera propia no sólo de entretenimiento, sino también de sabiduría, ya que muchas de estas obras presentan una riqueza cultural e histórica de carácter instructivo.

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