12 de febrero de 2015

ERASMUS POCOS Y PARIÓ LA ABUELA

Cristina Palacio


Sabemos o pretendemos saber bastante acerca de los Erasmus, pero lo realmente importante es o debería ser qué es lo que ellos piensan acerca de la experiencia, cómo lo ven, cómo lo viven y cómo lo sienten.

Por si cabe alguna duda, un estudiante Erasmus es aquel que cursa cualquier carrera dentro del Espacio Económico Europeo, Suiza y Turquía y que decide pasar medio o un año entero en otro país dentro de los estados mencionados. La razón es obvia: mejorar o aprender un nuevo idioma. No obstante, es una experiencia que abre puertas a nuevas culturas, nuevos amigos, nuevas costumbres y nuevos territorios que conocer.
Tommaso Assalve
 
Para adentrarnos un poco más en este mundo Erasmus que si no hemos vivido en primera persona será difícil hablar de ello, hemos podido contactar con Tommaso Assalve. Tiene 22 años y procede de Lecce, en el tacón de la bota de Italia. Ha elegido Valladolid para disfrutar el segundo cuatrimestre de tercero de ciencia de la administración. Sin embargo, dado que España no cuenta con ese grado, las asignaturas que cursa pertenecen al grado de trabajo social. Actualmente cuenta con un español bastante fluido, por lo que ha comprendido todas las preguntas y muestra que la mejor manera de aprender un idioma es viajando al lugar donde se hable.

¿Cómo te defiendes con el español? ¿Llegaste aquí sin saber absolutamente nada del idioma?

Pues creo que bien (risas), pero ya había dado un curso de español para tener alguna idea. En Italia no aprendemos este idioma pero a mí me parecía interesante y me animé a pasar un tiempo aquí.

Pero, no tiene que ser nada fácil entender clases en español...
Empiezo las clases la semana que viene, por ahora solo estoy arreglando papeles en la universidad. No creo que vaya a ser demasiado difícil, lo que es un poco lío es preguntar algo a un conductor de autobús o saber bien cómo llegar a un sitio. Es una ciudad nueva y a veces cuesta.
 
¿Viniste solo? ¿conocías Valladolid?

Aquí llegué sin conocer a nadie, pero ahora conozco a muchos Erasmus. Poco a poco vas haciendo amigos de muchos países distintos, y no, nunca antes había venido, es la única ciudad española que he visitado por ahora; de hecho en unas dos semanas tenemos organizado un viaje a Barcelona para conocer un poco más del país. Lo único es que de esos amigos, la mayoría no son italianos.
 
¿Y eso? ¿No echas de menos poder hablar un poco en tu idioma?

La verdad es que no, llegué con la idea de hablar únicamente castellano. En España los italianos son para mí como el morbo, y huyo de ellos.

¿¿¿Morbo???
 
Mm, creo que no lo he dicho bien, morbo significa enfermedad en italiano.

Aquí significa otra cosa (risas). Veo que hay palabras que no tienes del todo claras, ¿te está costando aprender el idioma o es más o menos sencillo?
 
No demasiado, son idiomas muy parecidos pero aún hay palabras que no puedo recordar. Lo que más me cuesta la ortografía, en Italia no hay tildes pero sí apóstrofos, y escribir a veces me resulta complicado. De todos modos noto que sé más en una semana que, por ejemplo, un amigo italiano que también está en España pero no tiene interés en hacerse amigos españoles.

Venir aquí y cambiar todo por unos meses tiene que ser difícil. ¿Has hecho amigos españoles?

La gente española que conozco me está ayudando mucho, estoy muy contento de lo que llevo de experiencia y espero que siga así. Ahora mismo estoy en una residencia de estudiantes llena de españoles y eso siempre ayuda. Aun así me habían dicho que la gente del norte de España era más callada y no me parece así.

Supongo que son simplemente tópicos, ¿en Italia eso ocurre?
 
Sí, es lo mismo. Se dice que en el norte son más fríos y en el sur somos más abiertos. Depende de las personas pero, por ejemplo, para saludaros todos os dais dos besos, nosotros solemos dar la mano, aunque sea entre dos chicas. Son países muy parecidos pero tienen cosas que hacen notar las diferencias.

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