24 de febrero de 2015

LA CIENCIA ENTRA EN ÓRBITA

Paula Zurimendi

De todos los canales de nuestra televisión, probablemente el menos valorado sea La 2. Desde luego es el menos querido por las audiencias, justo al contrario que su antítesis, Telecinco. No es de extrañar, pues los contenidos que tratan son los que menos atraen: ciencia y cultura. La otra cadena, en cambio, tiene todos los ingredientes necesarios para atar a los espectadores al sofá: gente desnuda, cotilleos y Belén Esteban gritándole a alguien.
Vertele
La mayoría de la gente enciende el televisor para distraerse y desconectar del día, más que para aprender. De ahí que los documentales de la 2 sean el programa idóneo para dormirse la siesta. Sin embargo, recientemente llegó un nuevo programa con intención de cambiar esto, de meter a los españoles el gusanillo de la ciencia. Nos estamos refiriendo a Órbita Laika.

La Vanguardia
Los domingos a las 23 horas se emite este programa que mezcla divulgación científica y humor. El presentador no es científico, sino humorista, el conocido Ángel Martín. En cada emisión, le acompañan invitados famosos y colaboradores que sí saben de ciencia, sobre todo son divulgadores y son los que van para "enseñar algo" siempre de una forma simplificada y entretenida. Un plató muy marciano decorado con planetas y las canciones y monólogos (sobre ciencia, eso sí) hacen el resto.
¿Cuál es la fórmula del éxito por la que se apuesta? El entretenimiento. Pero el entretenimiento que además enseña algo. Demostrar que el conocimiento no tiene por qué ser aburrido (idea muy asentada en las mentes españolas, por cierto). Con El Hormiguero ya se comprobó que los experimentos pueden ser muy atractivos. La pega es que en el programa de Pablo Motos, la ciencia tiene que ser visualmente llamativa. Si puede haber explosiones, mejor. Al final, la explicación del fenómeno es lo que menos interesa al espectador. Es lo que tiene un programa que según su director solo se puede emitir en La 2.

Esto no ocurre solo con la ciencia. En el mundo de la pequeña pantalla, todo lo que tenga pinta de ser un tostón hay que dulcificarlo, disfrazarlo de entretenimiento. Pongamos el ejemplo de la política. Pablo Iglesias fue entrevistado el lunes por Pedro Piqueras en los informativos de Telecinco. La cita fue un verdadero hito en la audiencia. Pero ahora imaginad que el líder de Podemos hubiera acudido al Hormiguero para hacer explotar cosas junto a Motos. Siempre será mejor que ver a Belén Esteban.

TODO LO BUENO SE TIENE QUE ACABAR

El pasado domingo (22 de febrero), Órbita Laika emitió su undécimo y penúltimo programa. El próximo fin de semana el cuento se acabará, pero nadie comerá perdices. La renovación de una nueva temporada aún está en el aire, pero parece indicar que Ángel Martín y con él todos sus colaboradores tendrán más tiempo que dedicar al resto de sus proyectos.

Adiós a América Valenzuela, Antonio Martínez Ron, José Cervera, Clara Grima y aquellos, que sin estar en el plató han enseñado, en secciones de muy pocos minutos, que cocinar es una forma de hacer ciencia, cuál es la cola en la que tenemos que ponernos para ir más rápido en el súper o que seguir el recorrido del agua es la mejor forma de saber cómo se han de unir más de dos puntos.

Si nadie lo remedia y el hastag #AprendiLaika no surte efecto, el 2,6% de share que acumuló en su último programa y los 26.779 seguidores (24/02/2015) que acumula en Twitter se verán privados de este programa en el que, entre bromas y vídeos animados, ha enseñado a la audiencia a qué llamamos Teoría de la Relatividad.


Twitter no marca las audiencias, pero un programa que ha llegado a Trending Topic en varias ocasiones merece la pena solo por relevancia.

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