2 de diciembre de 2015

LAS RUINAS DE EGIPTO

Paula Blanco

La joya del Nilo languidece con cada noticia nueva publicada. En las últimas semanas, Egipto ha sufrido el atentado del avión ruso, una muy baja participación en la primera vuelta de las elecciones y provocado numerosas muertes inocentes. El descontrol es el pan de cada día para los egipcios actuales, el desencanto se acrecienta y, sin embargo, la cultura de este país no adquiere la suficiente importancia en sus noticias. ¿Cómo ha llegado a esta situación uno de los imperios más estables del Antiguo Mundo? Es innegable la riqueza cultural de este país, pero por alguna razón su población sigue sin ser consciente de su historia.



Una de sus principales fuentes de financiación está decayendo poco a poco: el turismo. Hasta ahora, miles de personas abarrotaban el Museo Nacional de El Cairo, los templos de Karnak y Abu Simbel, fotografiaban asombrados la Gran Esfinge de Guiza y sus pirámides, recorrían las calles de Alejandría y Asuán o visitaban las tumbas del Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas y Saqqara.  Pero los últimos datos recogidos indican que frente a casi 15 millones de turistas en 2010, solo 9,9 millones visitaron Egipto en 2014.

 No son pocas las noticias relacionadas con ese asunto.  En agosto del año pasado se produjo el desprendimiento de la barba postiza de Tutankamón por un accidente de los empleados que trabajan en el Museo Egipcio de El Cairo. El mal fue reparado con una resina “inadecuada”, una decisión que les costará al ministerio de antigüedades de Egipto junto al gobierno alemán unos 90.000 euros.

La patilla. AP
Otro acontecimiento desastroso para el legado histórico tuvo lugar el 18 de agosto de 2013. A raíz de la destitución de Mohammed Morsi, partidarios del presidente derrocado entraron en el Museo Nacional Malawi, en Egipto, y robaron 1040 piezas de las 1089 que guardaban, además de los numerosos daños a estatuas y piezas pesadas.

El miedo también ha sido un factor clave del descenso de sus visitantes. Durante el siglo XX se han sucedido acontecimientos como la caída de la monarquía, el golpe de Estado de Nasser, los desencuentros con Israel y el Canal de Suez o la dictadura de 30 años de Mubarak, época donde comenzaron a surgir las voces más radicales.

 La actualidad deriva del golpe de Estado de Al-Sisi para derrocar a Mohamed Morsi por los problemas económicos y sociales del país, así como la polémica Constitución de 2012. Morsi pertenecía a los Hermanos Musulmanes, organización que aspira a establecer un estado islámico, regido por la sharia. Tras atentados como el intento de asesinato de Nasser o el atentado suicida contra el cuartel de la Policía en El Mansurá, en el delta del Nilo, el gobierno los declara como “grupo terrorista”.

Por supuesto, las minorías religiosas no son la excepción de esta situación. Los coptos egipcios son la principal minoría cristiana en Medio Oriente y siempre han sido perseguidos, pero en los últimos cinco años se ha incrementado la violencia entre este grupo y los musulmanes y también con las fuerzas de seguridad. El 15 de febrero de este año un grupo de islamistas libios publicó un vídeo en el que decapitaban a 21 cristianos coptos egipcios, un suceso que refleja la frágil posición en la que se encuentran.

 Egipto sufrió un atentado terrorista en 1997 con la muerte de 67 personas y 24 heridos, entre ellos 56 turistas de diferente nacionalidad. Asimismo, en septiembre de este año se produjo un bombardeo de tres horas sobre un grupo de mexicanos por ser supuestamente confundidos con terroristas y 224 personas murieron en el mencionado atentado terrorista del avión ruso con destino a San Petersburgo. Los hechos no se pueden cambiar y la cifra de muertos, con especial repercusión en los turistas, es sobrecogedora.

Planetware

Por suerte, la esencia de Egipto sigue en pie y más viva que nunca. Expertos japoneses, egipcios y británicos liderados por el egiptólogo británico Nicholas Reeves han puesto en marcha un proyecto que podría darle más de una alegría a los amantes de la historia egipcia: explorar la cámara funeraria de Tutankamón en búsqueda de la tumba de Nefertiti.

Aunque la  noticia pasara desapercibida entre  otras de mayor peso, se ha descubierto una muralla en la antigua capital de Egipto en el Imperio Medio llamada Tel al Dabaa, la actual provincia septentrional de Sharquiya. Nuestro país también se implica en la egiptología, una misión española formada por 28 profesionales localizó la tumba de un sacerdote de Amón Ra, de unos 3.000 años, el pasado 18 de noviembre que permitirá conocer con más detalle las prácticas funerarias de la época. Y por si fuera poco, un grupo de expertos internacionales usarán las nuevas tecnologías para escanear las pirámides de Guiza y desentrañar por fin el misterio de su construcción.

Egipto es un lugar rodeado por un halo de misterio y encanto, y realmente es espantoso que en la actualidad sea más conocido por el yihadismo que por el templo de Abu Simbel. La sombra del terrorismo recorre sus ciudades cerrando las atracciones turísticas, sumiendo así al país en un permanente estado de alerta. Seguiremos informando sobre masacres, política interior y exterior y números rojos de la economía mientras la cultura se hunde y la octava maravilla nos observa desde la lejanía.

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