8 de abril de 2016

LA ABEJA VINTAGE

Isabel Pérez Pérez

En nuestro paso estelar por el planeta Tierra hemos sufrido toda clase de modas. Algunas de ellas con las que sentíamos seguir el ritmo de la sociedad y otras muchas ridículas y dignas de olvidar. En la actualidad las barbas, el culto al cuerpo perfecto, el postureo y un largo etcétera se incorpora a una lista que está en constante movimiento. Dentro de esta se encuentra la devoción por el "mundo de lo verde": batidos detox, la meditación y por último los productos ecológicos.

Abeja en flor
es.torange.biz

Detrás de esas manzanas feas-si las comparamos con las relucientes y enceradas frutas que están perfectamente colocadas en el super- se encuentra una mentalidad de cuidado por el planeta y en especial de las abejas, las cuales están sufriendo el ansia consumista, además del calentamiento global y el cambio climático.  En el  lado contrario nos encontramos con lo que impera, que no es lo más correcto: la agricultura industrial  y el monocultivo.  Ambas son una práctica que reduce la diversidad que debería de existir para que las abejas polinizaran y con ello se reduce su capacidad para anidar.  El gran consumismo y la sobreproducción ha marcado un punto de inflexión: ¿necesitamos tanta comida? , ¿qué pasa con las abejas si seguimos este ritmo de producción? La respuesta es algo catastrófica para el futuro del ser humano y, aunque muchos no lo crean, ninguna invención tecnológica puede sustituir el disciplinado y minucioso trabajo de las abejas.

Lo que sucede cuando convivimos con algo que al principio no nos gusta es que al final lo acabamos aceptando, nos acostumbramos a ello y finalmente hasta nos llega a gustar. Pues bien, eso mismo les ha sucedido a las abejas con los plaguicidas de los cultivos: el néctar "contaminado" y rociado es el que más le gusta a estos voladores. Los neonicotinoides son unos pesticidas creados por Bayer y cuyos efectos se asemejan a la nicotina. Sí, la misma nicotina que mueve cada día millones de euros, que merma la economía  de españoles a golpe de vicio y que, al igual que les sucede a las abejas, causa enfermedades y muertes. Los llamados "desiertos verdes" acaban siendo un peligro no solo para las abejas - que tienen menos apetito-, también para los suelos y para el ecosistema. 
Es precisamente el "desierto verde" el  que impera en medio mundo, el de los excedentes y la deforestación: producir y producir sin tener en cuenta la cantidad de alimento que acaba desperdiciado -en España un 40% de comida acaba en la basura. Para ello, los campos ecológicos se han mostrado como alternativa, una nueva moda  que (a pesar de su alto precio a causa de los intermediarios) poco a poco está calando en las personas como un compromiso con la naturaleza más que como una simple novedad. Con la crisis interminable que tenemos encima se están formalizando vías  más ajustadas de precio como los encargos  a gran escala  y compras cooperativas,directamente a las plantas de producción ahorrándose así a los intermediarios y teniendo a cambio un producto de calidad y respetuoso con el medio.  No se pretende acabar con los agricultores que llevan años y años plantando sus tierras con un producto, simplemente hace falta replantearse si es necesario producir a esa escala  o si deberían de idearse otro tipo de alternativas al sistema de distribución que apenas les dejan beneficio.
Sí, las abejas se mueren a un ritmo trepidante, pero a partir de este pensamiento" verde" y viendo la que se avecina en unos años se abre una puerta a la concienciación  y a valorar la importancia que tienen sobre nuestras vidas los grandes polinizadores. En EEUU la producción de las almendras se ha desplomado por esto mismo, sin olvidar que el 75% de nuestros cultivos dependen de ellas. Quizás la clave sea el egoísmo humano, quizás sea el temor que sintamos cuando baje la producción de alimentos  el que haga que plantemos huertas o todos nos volvamos hippies. Más allá de barbas, de yoga, de lo vintage… La abeja estará de moda la próxima temporada, aunque el motivo sea su desaparición.

0 comentarios:

Publicar un comentario